Jornada Taller Tintes Naturales en la escuela Waldorf El Trigal

Obtención de pigmentos. Especies productoras del azul y Rojo. producción de acuarelas y óleos.

El miércoles 29 de marzo se realizó en nuestra escuela secundaria un taller de plantas tintóreas de jornada completa con docentes de la Universidad de Córdoba, facultad de Agronomía. Tuve la oportunidad de acompañar la experiencia, me siento halagada con la invitación. Acompañaron a los jóvenes, los docentes que dictan las materias: historia, huerta, biología, matemáticas, arte. Es que, es la pedagogía Waldorf, la filosofía de la integración del conocimiento a través de la experiencia. Esta vez, nos acercó al rojo, al azul, a los naranjas.  Nuestra escuela está ubicada en una zona rural del valle de Traslasierra, diariamente nos dejamos balancear con los ritmos de la naturaleza pero  esta época es especial, las plantas han hecho acopio del color en su interior durante el verano. Vivenciamos la magia de la extracción del azul , ese imposible color, tan difícil de hallar en el monte serrano. Escurridizo, perseguido desde la antiguedad. Se esconde en el  añil, o índigo, en nuestra zona llamado añilcillo.

Marco Polo, en el siglo XIII, relata con detalle  el procedimiento seguido en el reino de Coulan para obtener el extracto del índigo, que es el mismo que se sigue utilizando en algunos países africanos Nigeria, Liberia y en la India.

Hay un cuento popular de Liberia que relata el secreto de teñir con azul… Cuando Dios dejó la tierra para irse a vivir al cielo quedó muy cerca del suelo y con sólo estirar el brazo se podía arrancar un pedazo de azul. Una mañana la joven Asi llegó al río  con su hija atada a una lappa a su espalda. Hizo un pequeño altar dedicado al espíritu del río y se dispuso a cocinar arroz en el fuego sagrado para ofrendárselo. Juntó unas ramas para encender el fuego. Con las ramas y hojas del lugar, preparó un mullido colchón donde depositó la lappa que contenía a su niña dormida. Era un día brillante y radiante, miró el cielo y deseó ese azul profundo.., queria comerlo íntegramente que pudiera teñir su cara y su pelo. Miró la lappa , tan triste y blanca… inmediatamente se arrepintió de su pensamiento tan egoísta, sabía que a los dioses solo se les podía pedir cosas que beneficiaran a todo el poblado. Pero ya no tenía remedio, se ocupó del fuego puso el agua y el arroz, para tranquilizarse decidió comer un trozo de cielo. Enseguida la invadió una gran dulzura, se sintió raíz bajo la tierra, absorbiendo la humedad del río por todos sus poros. Su espíritu voló a las alturas y penetró en el pájaro veda, el que tiene un plumaje azul tan intenso que hace daño a los ojos. Por segunda vez no pudo controlar el deseo de poseer ese color. Estaba tan borracha de cielo que se quedó dormida. La despertó un fuerte olor a quemado, era el arroz que se había pegado en la olla sagrada, había dejado estropear la ofrenda a los espíritus. Cuando volvió la cabeza vio que su hija yacía boca abajo en medio de la lappa y en el centro de la misma observó una mancha azul, justo donde la niña había hecho pis. Corrió a levantarla, estaba muerta, era el terrible y desproporcionado castigo a su egoísmo. En su desesperación frotó con las cenizas del fuego sagrado su pelo y su cara y su desconsuelo hizo verter un río de lagrimas , que se mezclaron con las cenizas sobre la lappa, en la que había vuelto a enrollar el cuerpo de su niña. Tanto lloró que se volvió a desmayar, en su inconsciencia escucho  la voz del espíritu del agua que le hablaba. Le explicó que era la mancha azul, las hojas que has arrancado son de la planta de índigo, para que su color surja y permanezca es necesario, mojarlas con orina, sal y cenizas. Todo lo ocurrido era necesario, incluso la sal de tus lágrimas y las cenizas de tu duelo. Ahora es tu deber transmitir este conocimiento a las mujeres que por su edad ya no puedan tener hijos. Y tal como le había ordenado el espíritu , instruyó a las ancianas el arte de teñir los tejidos con azul.

Esta dura y triste historia enmarca el azul infinito. De plantas cuidadas y cultivadas por los agronomos en  viajes anteriores pudimos proveernos de los añiles de el jardín de la profesora de historia, que también sabe el arte del teñido, así pudimos ver hecha la magia del azul. Trituramos, hervimos, oxigenamos y allí estaba el barro sagrado del azul añil. Teñimos unas madejas, hicimos acuarelas y pintamos sobre papel. No alcanzó el tiempo, pero durante una mañana tomamos prestado el cielo.

· lappa, paño blanco.

Texto extraído del libro Manual de Tintes de origen natural para lana . Ana Roquero y Cármen Córdoba.

Docentes participantes por la FCA.  Ing Agr. Dra. Jacqueline Joseau, Ing Agr. especialista en espacios verdes Ana Meehan y Alicia Bobone Prof Adjunto Mgter Roberto Hernández.

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Esta nota tiene 1 Comentario

  1. Marta Paez dice:

    Hola soy de San Miguel de Tucumán, necesito comprar vellones de distintos colores en cantidad. Quisiera por favor saber tu telefono para hablar con vos. Contestame a la brevedad. Gracias..

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