De pasatiempos a trabajos

A continuación copio un extracto de la nota publicada en el diario LA NACION el Martes 21 de enero de 2003 en su edición impresa

Con espíritu emprendedor, un hobby puede transformarse en una actividad rentable

“Soy diseñadora gráfica -dice Andrea Chiocca- y, en la época en que estudiaba, me empezó a interesar todo lo relacionado con el soporte de la escritura. Coleccionaba papeles porque me apasionaban. Hasta que un día llegó a mis manos un papel hecho a mano que me alucinó. Entonces empecé a leer, a investigar y asistí a un par de cursos. Y me largué a hacer los papeles en la cocina de mi casa, mientras mi hermana cuidaba desde la puerta que no se desbordara el agua por los pasillos del departamento, porque prensábamos y salía agua y agua.”

Pasaron más de diez años desde aquellas primeras pruebas y ahora Andrea, junto a su marido, Luis Bolletti, serigrafista de oficio, muestra con orgullo en su casa de Campana, donde tiene montado su taller, cómo produce el papel a partir del formio, una planta muy común en la zona.

Así surgió Molino Aguada, un emprendimiento familiar que con técnicas milenarias produce invitaciones, sobres, tarjetas de comunión, almanaques, cajas, papeles para acuarela, para grabado, entre los que se destacan papeles con pétalos de flores y perfume. “También fabricamos papel con los desechos de la malta que nos dio una empresa cervecera y armamos carpetas que ellos regalan a sus clientes. Y para el Museo Numismático del Banco Central hicimos papel, sobres y señaladores a partir de los billetes que iban a la quema”, ejemplifica Andrea.

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